Mari Cruz García Rodera – “Maestra de Maestros de la Risoterapia del poder de la Risa

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¿Cómo se te ocurrió crear la profesión de la Risoterapia y el Poder de la Risa?

He dedicado mi existencia a observar la disponibilidad y la voluntad de las personas para el buen humor, el buen talante, para cooperar y hacer la vida fácil a quienes nos rodean. Siempre me ha fascinado la gente agradecida, con pensamientos optimistas.

Durante años estudié distintos tipos de sanación y culturas del mundo, y me di cuenta que la risa era realmente muy importante. Incluso en los ámbitos de la Naturopatía y las medicinas naturales encontré a muchos profesionales amargados, aislados, ausentes y solitarios. Sentí que también a ellos les faltaba la risa.

En aquella época tuve la visión de crear una parte educativa, algo que permitiera transmitir el conocimiento, las ideas, las experiencias, mis aprendizajes en relación a la risa, acumulados a lo largo de mi vida. Sentí la necesidad de organizarme de una forma nueva. Reír a solas, con otra persona o en grupo era extraordinario.

Pero se requería la creación de una docencia con facilitadores y con personas que dieran clases con mayor amplitud. Este programa educativo ha fomentado el desarrollo de una profesión y una forma de vida propia.

Desde el principio los estudios contaron con una parte teórica y otra práctica. Disponíamos ya de la base, con una metodología y una enseñanza y conseguimos crear un ambiente ideal.

La risa se me presentaba con una naturaleza física y química de primer orden, y con reacciones impresionantes. Por ello pensé en organizar clases. La gratitud de una persona la convierte en lo que es en esencia y hace realidad cuanto desea atraer. Necesita crear hábitos de práctica y propósitos para

completar un proyecto. En esta enseñanza comunicamos otras habilidades y experiencias a quienes deseen aprender e interaccionar, tanto para ellos mismos como para los demás. A continuación las pondrán en práctica en su casa, en el trabajo, en sociedad, grupos, reuniones o celebraciones.

Con auténticos propósitos, llenos de proyectos y planes, crecieron los talleres, las clases y la formación profesional, hasta alcanzar un espacio educativo donde encontrar afinidad de costumbres e interés en recuperar la alegría de vivir.

Recibí muchas críticas. Numerosas personas me aconsejaron dedicarme sólo a dar clases. Me decían:“comparte tus habilidades, tu experiencia, tu arte y tu talento del mundo de la risa.Tú sabes cómo transformar un grupo y cómo inculcarle otra visión, otra forma de enfrentarse a las circunstancias. Ayuda a las personas a hacer las cosas con más amor, pero no las capacites tanto como para crear tu propia competencia. Da talleres por todo el mundo y no les enseñes cómo hacerlos, ni la estructura que sigues”.

Desde mi Ser, agradecida, sentí que la vida me lo había dado todo. Precisaba colaborar y sentirme útil para con la misma vida. Ofrecer experiencias milagrosas y transformadoras. Enseñar cómo recuperar el Poder de la Risa. Sería una gran dedicación, una poderosa misión. Era el momento. Nadie po- dría evitarlo.

Y así lo hicimos. Me pareció maravilloso formar a personas interesadas en el Poder de la Risa para abrir una nueva profesión

¡Objetivo realizado misión cumplida!

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¿Cómo organizaste las clases?

Trabajamos principalmente con círculos de poder. Para presentarnos, para conocernos, para hacer las dinámicas para reír, para hablar tienen un poder milagroso. En un círculo de poder todos somos maestros y alumnos al mismo tiempo.Todos tenemos un eje concéntrico y equivalente en distancia de todos con todos. El centro es el origen de todo, es el punto y la expansión de la misma vida.

Los grupos son muy poderosos. Aprendemos y practicamos con los demás. Vemos quién ríe más y quién ríe menos. Ampliamos la capacidad de observación, tanto integradora como de rechazo. Es una maravillosa enseñanza, en ambos casos.

Cuando nos reunimos personas en torno a un objetivo común, podemos realizar actividades con mucho impacto. Los participantes comparten más características.Y crean afinidades, costumbres y beneficios.

La preparación del facilitador, antes de dirigir un taller de este tipo, es esencial. En muy poco tiempo (una hora, dos horas, medio día o un día completo) puede cambiar el talante de una persona y de un grupo para siempre. Su trabajo es primordial. Su objetivo es desarrollar la toma de conciencia y generar en los participantes la necesidad de repetir y entrenar con frecuencia las enseñanzas, para que al llegar a su casa (en su vida cotidiana) sigan con las prácticas de la risa.

El trabajo en equipo y la interacción entre los participantes aceleran y mejoran los procesos individuales (aunque esta actividad también pueda llevarse a cabo de modo individual, con un buen facilitador que guíe y acompañe).

A la hora de transmitir los conocimientos, el tutor, capacitador o profesor profundiza muchísimo. Trabajamos la diversión, interaccionando con numerosos juegos.

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Una clase requiere de alumnos, un espacio y un profesor bien preparado. Para ello siempre aconsejamos que haya realizado el curso completo de formación para profesionales. En él organizamos a la perfección los conocimientos, conceptos, materias, preparación, procesos, formas, la configuración interna y la estructura que yo ya había experimentado durante tantos años.

Así creamos la nueva profesión del mundo de la Risa y la alegría. La formación consta de una enseñanza teórica y otra práctica. A lo largo de veinte años ésta se ha impartido en distintos formatos: desde siete días hasta tres semanas a tiempo completo, con una metodología muy sólida para incorporar distintas materias, así como entender, organizar y experimentar el conjunto de estudios y conocimientos. El entrenamiento, la enseñanza y la práctica gozan de la misma relevancia. La formación responde a un proceso educativo, una instrucción muy clara sobre el tema de la risa. Es como un cultivo específico. Todos los recursos, los contenidos y la metodología están destinados a personas que muestren devoción por el tema.

¿Cómo utilizar el Poder de la Risa con los ancestros?

Es imprescindible bendecir a nuestros ancestros. La evolución genética es muy importante, el parentesco, los progenitores, la familia, el clan, la tribu. Insisto: forman parte de mi herencia mental, emocional, física, espiritual.

¿Qué depositaron en el banco de la memoria tus ancestros?

Te invito a sentir:

¿Qué depositas tú en tu memoria para los que nacen en la familia?

¿Qué depositas tú en las personas que viven contigo?

Tenemos:

 Bancos para sentarnos (invertimos tiempo).

 Bancos de dinero (invertimos tiempo, la vida y dinero).

 Bancos de pensamientos y sentimientos (invertimos materia de alegría que construye y materia de amargura que enferma).

¿Has pensado si todo lo que sientes, piensas, dices y haces queda almacenado en algún lugar? Ahora, sin preocuparnos, nos vamos a ocupar para cambiar aquí y ahora. Empecemos una vida nueva, sin ruido en la cabeza y con un corazón agradecido y en paz. Lo estamos logrando (para eso estamos) y lo estamos haciendo muy bien. Nos adaptamos a códigos nuevos con conciencia y gratitud.

Si tienes la posibilidad de adquirir datos de tus familiares te ayudaría analizar la disposición del buen humor o mal humor en tus ascendientes (la familia en la que naciste o la que te crió) y ver el impacto de tu disposición del humor en tus descendientes (tus hijos, nietos…).

Las personas que ríen se liberan de muchas cargas heredadas, historias personales y sociales. Para cambiarlas, la Risa abierta tiene estilo propio y un talante favorable.

Mis ascendientes son de narrar historias. Les gustaba cantar, siempre trabajaban todos para todos, al sembrar el trigo, cosecharlo, desgranarlo con el trillo y molerlo en el molino, al vendimiar la uva y hacer el vino en el lagar. En mi generación ya somos de reírnos a todo lo que da. Tanto mi querida hermana como todos mis hermanos varones, cuando nos reunimos acostumbramos a contar las anécdotas más divertidas. Es un jolgorio divertidísimo.Y si toca hablar de problemas nunca perdemos el sentido de contarlos desde el humor. La gracia de mi hermana es un tesoro, un verda- dero regalo del cielo.

Para que os hagáis una idea: ella tenía una mascota, un precioso conejo blanco. Me llama y me cuenta: “Ay, Mari Cruz, si vieras qué me ha pasado… Mi conejo, qué disgusto. Me asomo al balcón y ahí estaba mi conejo. Se había caído (de un segundo piso).Ya me ves, bajando corriendo las escaleras. ¡Qué penita! Un vecino me dijo: Titina, ¿qué te pasa? ¡Ay! Que se me ha caído el conejo por el balcón… La otra vecina,Titina, hija ¿qué te ocurre? Le contesta apresurado el mismo vecino: que se le cayó el conejo por el balcón…”

Yo escuchándola, me alivia que ya me conoce, no puedo sostener más la risa y empiezo a toser… “Mira, Titina, ya sabes que comprendo tu disgusto pero permíteme que pueda reírme”. “Bueno, Mari Cruz, ¡si escucharas a los vecinos informarse unos a otros!” “¿Qué le pasó a Titina? Que sí, que se le calló el conejo por el balcón…” ¡Fue una noticia llena de pena y risas!

Con nuestras anécdotas de infancia en el pueblo de Folgoso de la Ribera podríamos escribir varios libros, junto con mis primos (incluidos Sito, Marina, Mari, etc.). Entre los lobos, los maestros y el cura con vicio de pegarnos. O el vecino que guardaba su viña temprana de dulces uvas con una escopeta (mientras los jóvenes del pueblo acechaban), hasta que se

quedaba dormido y sus ronquidos sonaban en la noche como un pantano lleno de ranas. Tenían de comer uvas y esconderle la escopeta. Los jóvenes (entre ellos mis hermanos) esperaban a las primeras frutas deliciosas. Mi padre tenía un huerto con árboles frutales.A los chicos les interesa- ban unas ciruelas exquisitas. Él decía a mis hermanos “cuando toque ir a la huerta a robar las ciruelas comed las que queráis, pero cuidad las ramas del árbol y mirad de no pisar la tierra sembrada”. Los muchachos respetaban más cuando no se les ponía resistencias.

Gracias a la familia nos reímos tanto, tanto… Contamos anécdotas y

¡acumulamos tanta risa! Seguro hemos liberado a unos cuantos antepasados

atormentados y amargados.

¡Ahora los sobrinos tienen un talante gracioso y risueño! Y los hijos de nuestros sobrinos, ¡cada vez mejor, mejor y mejor!

 http://maricruzgarcia.com/

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