El Festival Tendencias de Salobreña se prepara para su 26ª Edicción

 

Se rendirá un sentido homenaje a la cinta de casete con

la exposición “Tributo multidisciplinar a la cinta de

casete” del autor Colin Bertholet. Un objeto analógico

1970-2000”.  Del 1 al 4 de agosto se instalará en la

espectacular Bóveda de Salobreña y del 7 al 14 de agosto

se podrá ver en la Sala de Exposiciones de la Biblioteca

Municipal.

Colin Bertholet.

Buenos días Colin.

 ¿Cómo nace la idea de hacer una exposición sobre el casete?

No hace mucho tiempo estuve viendo un lugar gastado y triste que pedía a gritos una intervención. En medio del escombro acumulado durante años, me topé con un expositor de cinta casete que, como todo buen joyero, tenía hasta su correspondiente candado. Un auténtico escaparate musical  que marcaba una época.

En este instante, en algún lugar recóndito y sensiblero de mi cerebro, se activaron una serie de flashes que me hicieron viajar en el tiempo, una sensanción que durante días me fue acompañando. ¡ Ya no podía quitarmela de la cabeza ! con todo lo que había significado esos pequeños objetos durante varias décadas, cómo es posible que nos hayamos olvidado de ellos.

Y así, en aquel herrumbroso local, germinó la idea de hacer un homenaje a las cintas de casete, que los objetos también tienen corazoncito y se merecen nuestro reconocimiento.

¿Cómo son tus recuerdos de él?

Un artilugio casi obligatorio de tener siempre a mano, para intercambiar música, entrevistas… Era impensable subirse a cualquier coche, o entrar en una casa y no ver un radio casete.

En sus comienzos ¿era un material alcanzable para todos los públicos?

Había varios tipos de casetes, como la mayoría de cosas en esta vida, a mejor sonido-reproducción más caro, en general era asequible para todos los bolsillos, pero el resultado valía la pena, se podía regrabar.

¿Cómo crees que se vivió la revolución en sus comienzos?

  Rompedor, como cualquier objeto electrónico novedoso. La generación anterior estaba acostumbrada a un “trasto” de gran tamaño llamado magnetofón y todo se simplificó en un pequeño y manejable rectángulo que cabía perfectamente en cualquier bolsillo. Todo un adelanto jejeje

Vivimos en un cambio absoluto al del casete ¿qué opinas?

 No nos queda más remedio que ir adaptándonos a los nuevos formatos, y el tiempo dirá. De lo que no hay duda es que todo vuelve, pero con otro sentido y con más romanticismo (coleccionistas)

Te apetece dar un mensaje.

Como siempre me gusta decir: ” Tener ideas es un paraiso, ejecutarlas, es un infierno”.

Afortunadamente he podido rodearme de un magnifico equipo que ha hecho de este invierno un paraíso de ideas y buenos ratos, personas de campos tan dispares como la literatura, la artesanía, la pintura, el diseño, la escultura, la fotografía, la poesía visual… que han tomado como suyo el reto de pagar “deudas sentimentales a un artilugio analógico”. Para todos ellos, mi agradecimiento.

Y también para El Ayuntamiento de Salobreña por sensibilizarse con estas pequeñas cosas.

Un abrazo

Colin

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