Rodrigo Rivas. (Director cinematográfico)

Buenas tardes Rodrigo, ¿Cómo y cuándo comienzas tu carrera cinematográfica?

Bueno, se puede decir que comienzo ahora, es mi primer largo de ficción aunque uno se siente cineasta siempre, si no ni lo intentaría. Estudie Filología Hispánica en la Complutense e hice varios cursos en escuelas como Septima Ars en Madrid donde estuve haciendo guión. Luego conseguí entrar en la Ecam y abandone la carrera por la especialidad de Dirección Cinematográfica en esta escuela. A partir de ahí, y habiendo sido padre muy joven todo ha sido trabajar y trabajar en el medio audiovisual. Hice documentales en África, publicidad, video corporativo, diría que el entorno profesional ha sido mi escuela. Llevo unos años compaginando el trabajo de director con el de productor, montador y guionista, para películas de otros compañeros y para la mías por supuesto. Intento estar a todas y tocar todos los palos relacionados con el arte y esto puede ser una cruz o una bendición, el tiempo lo dirá.

¿Qué estado emocional necesitas para escribir un guión?

Ninguno en especial, para nuestras películas trabajo con Julio Rivas, el coguionista, o debería decir el guionista principal, él es mejor guionista que yo. Yo intento que todo tenga una unidad visual, hablamos de la estructura, de los personajes, del look… Luego lo ponemos todo en común y vamos quitando y poniendo cosas hasta configurar la historia. No es esa cosa de ponerte zen con el vaso de wisky y los cigarrillos, normalmente el folio en blanco es un horror y es muy difícil saber toda la historia antes de ponerte a escribir. Por eso, lo mejor es ir trabajando y trabajando hasta que va saliendo la historia y se parece a lo que te habías imaginado aunque nunca nada queda igual de cómo empezaste.

En días estrenas tu primer largometraje, Garantía Personal, háblanos de él.

“Garantía Personal” es una historia de personas normales y corrientes metidas en problemas extraordinarios. Un film neo-noir y periférico donde cada uno lleva hasta el limite lo que considera son sus intereses. La mentira y sobre todo el dinero llevan a Mara, la protagonista, a tomar malas decisiones, fruto de estas los acontecimientos se vuelven inesperados y trágicos. Solo querían salvarse es el lema de la película y creo que le viene al pelo ya que no hay buenos ni malos, todos tienen aristas y lo único que quieren es no perder, con la crisis y sus derivados, todo lo que habían conseguido.

¿Cómo haces la selección de los personajes, en este caso de Garantía Personal?

¿No sé si te refieres a los actores? Voy a pensar que si. Cuando no te conoce nadie es difícil que crean en ti. En nuestro caso teníamos un buen guión, creo yo, e intentamos que hablara por nosotros y nuestras intenciones. Gracias al él se subieron al carro muy pronto los actores que buscamos y que creímos iban a encajar en el papel. Tanto Belén López como Roberto Enriquez y Valentin Paredes entraron al proyecto muy pronto y no tuvimos que buscar más. El resto del elenco estaba comprometido de antes ya que al ser una película apoyada por la Junta de Extremadura debíamos contar con actores de la región. Carlos Tristancho, por ejemplo, hace un papel estupendo, es un histórico del cine español y es de la tierra así que no tuvo ningún reparo en interpretar a uno de los personajes. Luego otros te sorprenden porque le sacan más a su papel de lo tu te esperabas en un principio, como Raquel Infante, que ya sabía que era muy buena actriz pero tenía un papel más plano y que va, de pronto explota en la película y brilla con luz propia. En ese sentido Juan Carlos Tirado, un actor de teatro con mucha experiencia en ese medio pero menos en cine, se come la pantalla y da verdadero miedo al interpretar a uno de los malos de la trama.

¿Qué estética quieres que lleven tus películas?

Intento que lleven una estética neo-noir, cine negro actual con tintes de suspense, pero siempre llevando el cine español por bandera. Yo no me avergüenzo del cine que se hace en este país, hay películas malas y buenas, pequeñas y grandes, como en todas partes, y las buenas no tienen nada que envidiar a las de ningún país, y aquí incluyo a los Estados Unidos. Lo que a mi me importa es que la realidad social y la raíz cultural este siempre presente. Esto los franceses lo tienen muy explotado aunque aquí solo nos lleguen comedias.

Cuál es su actitud frente al fin del cine fotográfico y la consolidación de las técnicas digitales?

Yo he trabajado en analógico y en digital, más en esta última técnica por cuestiones lógicas de edad. No creo que sea el fin de nada, es una evolución, la revolución digital a traído muchas cosas buenas, reducción de costes, efectos antes impensables, etc. Yo antes hacia fotografía analógica y ahora la hago digital. Todo el mundo tiene acceso, lo difícil es filtrar el contenido porque no todo vale.

En cualquier caso, para mi el cine es un guión y unos actores, una historia que te emocione, me da igual que ocurra en una nave espacial o en el sofá de una casa. Si contiene emoción siempre será una buena historia. Desde que estábamos en las cavernas se cuentan historias y eso es lo importante, son el alimento del alma,

¿Qué barreras encuentras a la hora de hacer cine en España?

Bueno, esto daría para hacer un libro y ya hay gente muy buena que ha explicado los problemas de hacer cine en nuestros días, son muchos y en muchos frentes. Para mi, el primer y principal problema es moral. Es una barrera psicológica que tiene mucha gente con nuestro cine que piensa que solo se habla de la guerra civil o que solo se hacen comedietas tontas. Pensar así es un error, tenemos una cinematografía rica y variada que los más jóvenes se tienen que atrever a descubrir porque habla de ellos, de sus problemas, de sus inquietudes, presentes o futuras. Luego el estado tiene que imponerse, no es una cuestión de paternalismo, es una cuestión de educar el gusto y la mirada de las generaciones futuras. El cine de super héroes y la hamburguesa están bien para un día, pero al igual que el colesterol si solo consumimos esto las venas se acaban obstruyendo. Hay que facilitar el acceso a la distribución con cuota de pantalla, bajar el IVA, subir la dotación en subvenciones recordando que el estado ingresa mucho mas de lo que invierte, no permitir que algunas televisiones privadas se hagan con el monopolio del cine porque lo homogeniza y un largo etc.

¿Te apetece mandar un mensaje para que la gente vea tú película?

Creo que quien vaya a ver mi película va a pasar un buen rato.se va a entretener viendo esta historia y sufriendo con los personajes. Tendrá sus errores, yo soy el primero que los ve, pero en general creo que es una historia digna contada decentemente.

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