” Irene Soler y Su Tren de las 22:27″

Actriz y escritora ¿Dónde te sientes más realizada?

No hace mucho tiempo que me dedico a escribir, hace como un año… y creo que esta pregunta es la más difícil que se me puede hacer. Si tuviera que elegir una única profesión me entrarían mil quinientas dudas pero creo que me quedaría con actriz. No concibo vivir sin actuar y lo que siento encima de un escenario es de otro nivel. Pero creo que tal vez escribiendo es donde me siento más realizada. Puedo soltar tantas cosas que tengo dentro y transformarlas en palabras, en vidas, en historias, tengo tanto que contar… que escribir es mi vía de escape hacia mundos imaginarios y me fascina poder darles vida.

¿Qué sientes cuando estas actuando?

Cuando actúo ya dejo de sentir yo para dejar paso a que sienta el personaje que me toca interpretar en ese momento. Irene desaparece durante todo ese tiempo. Es una maravilla. Una vez he acabado mi interpretación, siento una satisfacción brutal y mucha adrenalina y ganas de vivir esto todos los días de mi vida. Actuar es mi motor para vivir.

A la hora de escribir y ponerte delante de un papel en blanco, ¿Qué piensas?

Es más divertido que eso. No me pongo delante de un papel en blanco a escribir, sino que llevo libretas siempre encima porqué la inspiración aparece cuando quiere y en cualquier momento tengo que retirarme de donde esté y de con quién esté para irme a un bar a pedir un té con miel y empezar a escribir. Suelto todo lo que se me ocurre en ese momento. Y de ahí luego ya sí que dejo que aparezcan los pensamientos para ir dándole forma, crear otros personajes, una estructura coherente… pero dejo que todo salga de las entrañas, me cuesta obligarme a escribir sin más. Si sale sale, y si no… ya saldrá, cuando menos te lo esperes.

¿Cuándo decides que quiere ser actriz?

Tenía 10 años, jajaja, mis padres me apuntaron a teatro porqué era una niña muy tímida y no me relacionaba con nadie (todo lo contrario que ahora), y les salió mal la jugada, porqué cuando hice mi primera obra con el cole les dije “yo quiero hacer teatro siempre más”, y ya nunca lo dejé. Siempre he sido una persona con las cosas claras, jejeje. Pero sí que es verdad que me desvié, a los 18 me hicieron estudiar otra carrera, me diplomé en Magisterio de Eduación Infantil y trabajé de maestra 6 años en Barcelona, con oposiciones y todo. Pero no era feliz. Así que hace tres años lo dejé todo y vine a Madrid a por mi sueño.

¿Cuál ha sido tu experiencia más intensa?

Sin lugar a dudas el estreno de EL tren de las 22.27, estrenar una obra de teatro escrita por mí en un teatro con entradas agotadas y el público entregado de inicio a fin, con Concha Velasco de pie aplaudiendo entre el público y luego felicitándome, que no podía dejar de llorar. Ese día pasa ser el más feliz de mi vida sin lugar a duda. Y encima era 27. Como el tren, como mi número de la suerte.

¿Crees que está habiendo un cambio de consciencia?

Yo creo que la gente va más al teatro, al menos nosotros seguimos llenando así que algo tiene que estar pasando. No sé, creo que en este mundo de tecnologías el teatro es un refugio de arte en vivo, donde puedes sentirte desconectado del mundo que hay allí afuera, a la gente le gusta poder vivir las historias tan cercanas y tan vivas.

Por otra parte, el teatro, es un arte que se hace para remover consciencias, cambiar al espectador, para provocar cosas que le hagan reflexionar y sentir. Que se vayan a casa diferentes, habiendo cambiado algo en su interior es el mejor regalo que nos pueden hacer a nosotros.

Recién estrenada “El Tren de las 22:27” Háblanos de la experiencia.

Lo que siento con El tren de las 22.27 no tiene palabras para describirlo. Es mi hijo, y sigue agotando entradas y llenando las caras de sonrisas, provoca lágrimas y carcajadas. Y la gente sale feliz. ¿Qué más puedo pedir? No quiero que este viaje se acabe nunca. Este tren no hay quien lo pare, y si alguien quiere descubrirlo que suba con nosotros, ¡hay sitio para todos en nuestros vagones! Vamos a seguir en los Teatros Luchana de momento, y ojalá que mucho tiempo.

Te apetece dar un mensaje al espectador para que vayan a ver la obra.

En la vida hay que coger trenes constantemente, cuando los ves pasar, no hay que dudar, hay que subirse… ¡qué más da donde te lleven! Si la vida te los pone delante, será por algo, hay que atreverse, ser valiente, viajar… y no perder el tren, este tren, el de las 22.27, algo va a cambiar después de este viaje.

Proyectos…

Ahora mismo, aparte de El tren de las 22.27, tengo otra obra en cartel, pero para público infantil: PRINCESA 2.0 que la he escrito y dirigido, y si me están leyendo madres y padres, que ni lo duden, lleven a sus hijos, porque se lo van a pasar en grande tanto adultos como niños y niñas. Es una revolución de los cuentos de toda la vida, una princesa valiente que odia los zapatos de cristal, un príncipe inseguro, un hada madrina muy roquera, y mucho más.

Después también podéis verme en Microteatro Por Dinero, ahora mismo en Una cita de muerte, en la que estoy como actriz, todos los miércoles y sábados a partir de las 22.30.

¡Y el resto… quién sabe! Ni yo misma sé que depara la vida para mí, espero que muchas cosas buenas y veintisiete proyectos nuevos, al menos…

Eso sí, como a mi tren, a mí… ¡no hay quién me pare!

http://irenesoleractriz.com/es/#/home

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