” Martin Brune ” Vesseling y el poder del ahora.

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Vesseling y el poder del ahora.

Qué es. De dónde proviene. Cómo funciona.

¿Hoy has hecho vesseling?

Índice

Prólogo

Vesseling y ¡GedankenLos! (¡sin pensar) pesadamente

La historia del perro y la gallina

¿Por qué “Vesseling” es tan fácil, pero tan difícil de conseguir?

 ¿Qué efecto tienen los otros en nuestro balance energético?

¿Por qué la gente asiste a sesiones?

¡La 2ª dimensión del ahora! ¿Por qué muchos maestros espirituales hablan del momento presente, de la fuerza del ahora?

¡La increíble 2ª dimensión del ahora!

¿A qué tipos de sesión puedo asistir

¿Cómo prepararse    para      una    sessión    de     Curación    energética (Vesseling) con Martin?

Agradecimientos: Para empezar, quisiera dar las gracias a los componentes de la escuela energética, que existe desde hace ya muchos años, a mis ayudantes, a mis amigos, a mi familia y a los Seminarhotels de Alemania, Holanda, Austria, España, México, Costa Rica y la República Dominicana

 Prólogo

Antes de explicar los modelos sencillos, me gustaría definir brevemente algunos conceptos:

Vehículo de energía (cuerpo puro, saludable): Constituye la “pureza”, la parte alegre, optimista, de nuestro cuerpo: somos nosotros con nuestras habilidades y talentos sin el “yo” problemático [recipiente pesado de nuestro cuerpo, la carga pesada del vehículo].

Vessel: recipiente, vaso, o depósito de nuestro cuerpo, aunque también se le puede llamar “botella”. Una parte del vehículo de energía de nuestro cuerpo consta de un tipo de vaso: el grado de pesantez de su contenido hace que nuestro “yo” problemático se vuelva temeroso y enfermizo, que es en lo que consiste nuestro ego. Vaso lleno: muchos problemas, gran ego, Vaso vacío: pocos problemas, sin ego.

Vesseling: tratamiento lúdico con energía, recipiente (nuestro cuerpo) y relaciones.

¡GedankenLos! Sin pensar! (´nLight): este es un proceso que se aprende con el fin de mantenernos sanos y sin problemas mediante el recipiente (nuestro cuerpo) y el “vessel” ligero. De este modo, nuestro “vehículo de energía” puede disfrutar de los talentos y habilidades para vivir libre de toda preocupación. Una perspectiva genial, ¿verdad?

Vesseling y ¡GedankenLos! ¡sin pensar pesadamente!

Como ya he mencionado en mi libro, anteriormente trabajaba como ingeniero diplomado en una asesoría de empresas propia, hasta que de un día para otro caí gravemente enfermo porque no podía hacer nada. Me diagnosticaron el síndrome del Burnout (del quemado), así que en realidad nadie sabía lo que tenía.

Un día recibí una carta de mi compañía de seguros que decía que me pagarían el sueldo de tres meses y que luego quedaría “despedido”. Tras 300 horas de psicoanálisis y otros tratamientos psicoterapéuticos, el ingreso en la clínica, el análisis y la dedicación a corrientes energéticas peruanas, siberianas, de yoga y tecnicocuánticas, descubrí un modelo energético simple y sensacional, cuyo conocimiento y aplicación me trajeron la fuerza de vuelta, e incluso mi vocación, lo que hizo que mi vehículo de energía “volviera a la vida”.

Vesseling!

Parece increíble pero es cierto: mi recipiente (cuerpo, vessel) de vino más ligero, y no solo volví a estar en forma, ¡sino que además encontré mi vocación! Cuando se tiene el vessel vacío, cada hombre se encuentra a sí mismo.

A través de cada “corriente” que aprendí de forma autodidacta, con esta, yo mismo soy la prueba viviente de lo que enseño a los demás. El objetivo principal de mi búsqueda era encontrar este tipo de enseñanza, de profesor que pudiera demostrarme lo que había aprendido. En aquel momento, no encontré a nadie que pudiese mostrarme esta autenticidad e instruirme.

Había chamanes antropólogos, profesores de yoga que habían estudiado yoga, ayurveda, enfoques asiáticos, complejas terapias de la luz, trabajo con luz, diversos planteamientos chamánicos, curación cuánticas, etc. Sin embargo, la mayoría de las teorías y profesores me daban la impresión de que tenían un enfoque demasiado conceptual por encima de la vida. Así que siempre acababa pensando “aquí falta algo. ¿De verdad se necesita eso? Incluso en ese momento en que estaba terminal, tenía esa duda.

Hasta que me liberé con lo que ahora enseño: simplemente vaciar nuestro cuerpo de energía pesada (Vesseling). Desde hace mucho tiempo, en mi escuela de energía trabajo con Vesseling, que tiene mucho éxito, aunque no llamábamos “Vesseling” a las técnicas de energía, sino que siempre la habíamos llamado “trabajo energético” o “sesión de energía”.

“Practitioner Vesseling“: así se llaman los ex-alumnos de la escuela energética

(curso base, curso vidente y curso de visión). El concepto “Vesseling” es un concepto bello, describe el método lúdico, el mecanismo como a través de otros individuos tomamos energías pesadas, que podríamos eliminar nosotros mismos de nuestro cuerpo: “Vesseling”.

¿De dónde proviene la palabra “Vesseling”? “Vesseling” es una palabra inventada que proviene de la palabra inglesa “vessel”, que quiere decir “recipiente” o “depósito”. Así es exactamente cómo veo yo el cuerpo de cada ser vivo: como un recipiente, cuyo contenido pesado podría aligerarse ¡o incluso llegar a desaparecer!

El cuerpo es como un recipiente que puede absorber energías pesadas (y, en consecuencia, los problemas). ¿Tu recipiente (cuerpo), está lleno o vacío?

¿Cómo te sientes después de reuniones, asambleas, masajes, sesiones de saunas, encuentros familiares, fiestas, o vacaciones? ¿Cómo te sientes después/durante encuentros con otras personas: pesado o ligero? ¿Cómo durante/después del trabajo? ¿Sin trabajo? ¿Lleva una vida lujosa? ¿Eres rico?

¿Eres pobre? ¿Cómo lo percibes, de un modo pesado o ligero?

Te seré claro. Si contestas a una de esas preguntas con “pesado”, esta pesantez acabará siendo un problema, y luego lo acabarán siendo también el trabajo, la pareja, las condiciones de vida, e incluso la riqueza. Hasta que un día la pesantez será tal, que el problema acabarás siendo tú mismo.

Como me pasó a mi —no tomé un buen camino, cosa que puedo decir a posteriori. Mi camino tiene, de alguna manera, algo de comedia—, pero acabó bien. En resumidas cuentas, había echado a perder las energías de mi vida por culpa de la ignorancia, y casi las saboteo por completo, ya que estuve dos veces a punto de morir, lo juro.

En esos tiempos en que me sentía tan pesado, solo me quedaba una pequeña parte de luz residual tras “la” disciplina de sanación, tras “la” solución, tras todos los enfoques y teorías posibles. Había comido de todo, había confiado en todo; en cualquiera que se sintiera identificado con cualquier teoría. Mi búsqueda espiritual se había convertido en una adicción. Si hubiera reunido todos los libros espirituales que había leído, podría haber encendido una enorme hoguera.

¿Pero qué es lo que me fue mejor? Me deshice de toda identificación, mi ego, y con ello, reduje la parte pesada de mi cuerpo. Fui libre, me proporcioné espacio y ligereza. La relación con otras personas cambió. Me convertí en un hombre nuevo.

Entonces, ¿Qué es el recipiente “en sí”?

Nuestro cuerpo sin energías pesadas, ligero y claro como un recipiente de cristal. Cuando éramos niños, todos éramos así. Nuestro cuerpo era ligero porque éramos felices y estábamos llenos de vida.

Si nuestro cuerpo adulto fuera claro y ligero, no tendríamos ningún “problema”. Siempre pensaríamos en positivo, seríamos nuestro propio “Sin pensar pesadamente” (Aquí, la expresión “¡Sin pensar!” no quiere decir “sin” pensamientos, sino sin “pensamientos pesados”).

Nuestro cuerpo “en sí” es básicamente “nosotros”, nuestro “vehículo de energía”, donde están escritas nuestras habilidades, cualidades y talentos.   La

ciencia lo llama “genética”. Si nuestro cuerpo no tuviera problemas ni sentimiento de pesantez, sería bastante fuerte y viviría de la auto-realización.

“Auto-realización” viene de: vivir “por sí mismo” en la realidad y el ahora.

¿Cuándo la humanidad vive, finalmente, en la realidad y se libera? ¿Cuándo son libres todos los cuerpos?

Justamente esta liberación es la que yo he experimentado. La sensación radica en su simplicidad: ¿mi cuerpo está lleno o vacío? Esta es la única pregunta que importa. El 99 % de los pensamientos negativos ni siquiera los tendríamos si nuestro recipiente estuviera vacío. Por si solo, este descubrimiento ya es sensacional: no podemos cambiar nuestros pensamientos si nuestra fuente no deja de emanar malas energías.

La carga de mi cuerpo, mi “camino”, acabó con el Burnout (síndrome del quemado), pese a haber asistido a 200 horas de psicoanálisis de terapia de pensamientos, que no parecían funcionar.

Entonces, ¿Qué me estaba diciendo ese Burnout sobre mi recipiente?   Simple.

¡Mi cuerpo estaba repleto de malas energías! Mi cuerpo se colapsó, se cruzó, nada más. Creo que ese fue un síntoma. ¡El Burnout era solo una etiqueta!

Pero… ¿Qué había sucedido con en mi cuerpo todos esos años?

Para resumirlo y para que quede claro: a continuación se encuentra una tabla donde se muestran los diferentes estados del recipiente y lo que yo mismo he experimentado:

Mi recipiente con energías pesadas: El vehículo de energía (el cuerpo):

1/10 cargado con energías pesadas: condición de niño, se empieza a pensar en el tú/yo, soy tan, los otros son tan, soy malo, imperfecto, los otros… etc.”

2/ 10 cargado con energías pesadas: se presenta nerviosismo repentino, sudores…

3/ 10 cargado con energías pesadas: leves depresiones (domingos), ansiedad, insomnios frecuentes, malas notas, relaciones complicadas…

4/ 10 cargado con energías pesadas: la identificación con el ego pesado se intensifica, problemas con las personas, situaciones, formación, trabajo y orientación…

5/ 10 cargado con energías pesadas: la identificación con energías pesadas hace que se choque con otros recipientes pesados (amistades problemáticas), identificación con música pesada, primera búsqueda de terapias de sanación…

6/ 10 cargado con energías pesadas: el cuerpo aguanta hasta un 60% de energías pesadas, yo me convertí en un problema viviente en todos los ámbitos de mi vida… primeros problemas físicos…

7/10 cargado con energías pesadas: depresiones invernales, el jefe tiene la culpa de todo, los otros tienen la culpa de todo, ansiedad continua, el mundo es un enemigo…

8/ 10 cargado con energías pesadas: Aquí empezaron mis síntomas corporales: frío, sudores en las manos, picores, sudores, pesadillas, ganas de huir a otro mundo, depresión permanente, tabaco, alcohol, ansia  de identificación con sistemas de cura, etc…

9/ 10 cargado con energías pesadas: a los síntomas físicos se les añadió la fatiga diaria, me quedé sin amigos, pensamientos de suicidio, primera incapacidad laboral

/ 10 cargado con energías pesadas: Burnout, varios meses de incapacidad, tenían que darme de comer, necesitaba ayuda del

“El cambio en la relación con otros recipientes (personas) y el flujo de la energía pesada de mi cuerpo (recipiente, vessel) me hizo recobrar la salud…”

En pocas palabras: descubrí cómo deshacerme de todos los porcentajes anteriores. Y… ¿cómo?

Fui en todo tipo de búsqueda espiritual, como ya he comentado. Esa búsqueda me llevó hacia todas las disciplinas y planteamientos de cura imaginables, hasta que un día en el centro donde asistía a un curso, aprendí una interesante lección de la naturaleza:

La historia del perro y la gallina:

Era verano, no sé de que año exactamente, pero en cualquier caso, todos los compañeros habían salido al aire libre para tomar el almuerzo. Debían haber caído migas de pan y trozos de carne en el césped de los patios del centro, porque en el acto aparecieron varias gallinas.

Las gallinas estaban a unos 20 metros de mí y picoteaban los restos de comida.

En la parte superior de mi recipiente, mi cabeza, siempre circulaban las conversaciones de sobremesa de los estudiantes de “La relación con mi madre, con mi pareja, mi vida, etc.” Mientras miraba como las gallinas cacareaban, la parte luminosa de mí mismo (el vehículo de energía) me hizo pensar en que seguramente las gallinas estarían hablando de algo:

—Hola, gallina nº1!

—Qué pasa, gallina nº 2?

—¿Alguna vez tú también has tenido una relación madre-hija problemática?

—preguntó la gallina nº1.

 —Sí, gallina nº2, también la he tenido: por eso como muchos granos y pan, para compensar mi frustración.

—¡Qué teoría más interesante, gallina nº1!”

Entonces me imaginé cómo deberían defender sus zonas de alimentación, como hacemos los humanos.

—Gallina nº2, he estado contando y sé exactamente cuántos granos de humanos te has comido. ¡Ahora me toca a mí!

—Sí, gallina nº1, déjanos formar un grupo de trabajo para la organización de granos y, así, ¡¡¡la distribución será justa!!!

En ese momento de ensueño, el silencio lo rompió un empujón repentino de una gallina a la otra. Entre mis pensamientos de “relación madre-hija y grupo de trabajo”, un empujón y.. ¡zas!: ese es mi territorio. Listo. Y siguieron comiendo y cacareando.

Esa fue la primera lección del profesor que constaté y, simultáneamente, me vino a la cabeza la siguiente pregunta: “¿Son realmente tan diferentes los cuerpos de los humanos y los de los animales?” Más tarde obtendría la respuesta.

Volví otra vez al seminario, pero llegué demasiado pronto. Más tarde, finalmente empezamos la clase de yoga, parecido a una mezcla de meditación y ejercicio. Había aproximadamente 50 participantes e hicimos ejercicios corporales, contorsiones que, de hecho, siempre me han parecido cómicas, y luego empezamos a meditar. Cuando acabó, volví a salir. Las gallinas habían desaparecido. Me senté al aire libre en el mismo sitio y disfruté del sol. Mi plato seguía allí y contenía un par de huesos, que me habían sobrado.

Me quedé dormido. De repente, la tranquilidad se turbó por algo húmedo, jadeante. Un perro. Un perro grande. Un perro con hambre. Un perro que pedía comida. Un perro que intuía que en mi plato había algo comestible.

Para librarme de las garras de su avaricia, le di un hueso, que cogió y mordisqueó entre gruñidos…., y luego pidió otro.

Y así se los fue comiendo, hasta que se sintió satisfecho y se dejó caer en la hierba cansado y perezoso. Bostezó y me miró contento, parecía que le caía bien. De la misma manera, yo también estaba contento porque ya no me pedía más huesos.

Sé sumergió aún más profundamente en la hierba. Su cuerpo temblaba, a veces tan fuertemente que pensaba “un médico le diagnosticaría epilepsia”. Entonces se durmió. Increíble. Volvió a temblar una vez más, y luego dejó de hacerlo.

Me asusté. Estaba angustiado. Estaba inmóvil, no gruñía, no respiraba. ¿Se había atragantado con uno de los huesos? ¿Estaba muerto?

Corrí hacia la clase muy preocupado y vi a los participantes intentado retorcer sus cuerpos. Volví de nuevo al lado del perro y lo toqué. Su cuerpo estaba caliente. Estaba vivo, pero muy quieto. Me sentí aliviado. Al mismo tiempo me planteaba… ¿alguna vez algún perro del mundo debe haber hecho ejercicios de yoga y meditación o recibido masajes, terapias de sanación, técnicas de curación, rituales, religiones, recitaciones, mantra, círculos de piedra, piedras curativas, barriles de fuego, ceremonias de fuego, o cualquier cosa que lo hiciera relajarse? ¿Necesitábamos un animal en NUESTRO curso?

El perro tumbado, sano, satisfecho, tranquilo y feliz en el suelo me dio la respuesta…………….

Desde entonces el Instituto se llama “vesseling”, el camino de la naturaleza. Utilizamos una tecnología desarrollada por nosotros que la utilizaban culturas antiguas para enseñar a los participantes a vaciar su “recipiente”. Estoy seguro de que la expresión “vesseling” conquistará el mundo de las personas que (aún) tienen pensamientos pesados. Aquí, la palabra “vesseling” se refiere solo a eso, y es su simplicidad que haga que se divulgue y se difunda. “Vesseling” no es ni una terapia nueva ni una técnica de sanación. “Vesseling” es lo que nos enseña la naturaleza. ¿Tienes perro o gato? Observa a los animales: ¡hacen “vesseling” varias veces al día!

Ahora podrías pensar “bien, si tan sencillo es, me tiro en el suelo y todo irá

bien”. Desgraciadamente, la más sencilla de las cosas ¡a veces es la más difícil!

¿Quién necesita disciplinas, terapias y conceptos espirituales? ¡Nuestro ego!

 Puesto que los animales no tienen ego, no necesitan terapias y, como no tienen energías pesadas, son felices y están llenos de energía. A menos, claro, de que vivan una larga temporada con personas ególatras: es entonces, por culpa del hombre, cuando los animales pueden llegar a hacer cosas extrañas.

¿Qué efecto tienen los otros en nuestro balance energético?

 ¡Un efecto muy grande! ¿De dónde crees que vienen tus pensamientos negativos? ¡De la pesantez de su cuerpo! Tienes esta pesantez porque estás en relación con otras personas.

Hay algo que es cierto que a mí, como ingeniero diplomado, me ha costado mucho de creer: los otros pueden influir en nuestro recipiente incluso desde la distancia, es decir, también cuando NO están junto a nosotros. Durante muchos años, he estado investigado sobre este tema. Aún cuando no puedes verlos “realmente”, no quiere decir que te hayan abandonado ni a ti ni a tu recipiente. Este quizás es el único conocimiento esotérico que exijo al lector.

Haz el siguiente ejercicio: cierra los ojos durante un par de minutos. Recuerda los nombres de las personas en las que has pensado de forma figurada, de forma mental o en forma de recuerdo, durante esos minutos. Una vez transcurridos, tendrás una larga lista de personas. ¿De dónde crees que vienen estos nombres? Te lo diré: son personas que en algún momento han tenido alguna conexión contigo y, por lo tanto, también con tu cuerpo. Puede que sean personas que han tenido conexión; lo digo para que no entres en paranoia tras leer este libro. Los nombres pueden ser ciertos, pero también pueden no serlo, pero lo que si que es verdad es que detrás de cada nombre se esconde un cuerpo con el que tenías una intención.

Por ejemplo, construyo relaciones muy raras con los participantes del curso. No tengo ninguna intención con ellos, pero ellos parecen experimentar algo distinto: según los participantes aparezco con mucha frecuencia en sus listas, pero no soy yo. Es otro cuerpo, por lo general un substituto real de un ambiente vital cercano que, al pensar en él, ha acabado saliendo mi nombre.

En conferencias y colaboraciones en videos, aún estaba en esta circunstancia real y compleja.

Volvamos de nuevo al experimento: en cualquier caso, eran cuerpos de personas, que tenían una conexión contigo. La asociación entre las energías de las personas y los nombres, como he dicho, no parece importante.

¿Desconcertante, verdad? Podrías decir que es un “sinsentido”. Bien, aquí hablaría tu ego. Creanme, es verdad.

El enfado de su suegra, madre, padre, amigos, pareja, jefes, o incluso de compañeros puede influirte incluso si está en Los Ángeles y ese ego que retumba y resopla con furia está en otra parte. Puede que te diviertas, pero pensarás en cosas que te producen pesantez. Cuando tienes un cuerpo pesado, no puedes hacer nada más que estar en conflicto con estos pensamientos. Tú (tu ego) se revelará por dentro y el hombre enfadado gruñirá desde la distancia

y te llamará justamente en “ese” momento. Entonces, te darás cuenta de la asociación real que existe entre el nombre y la energía pesada.

Si otra persona transforma tus reservas de energía o no, depende de la distancia. Esta es para mí la segunda dimensión del ahora, el saber que hay un “ahora” real perceptible por los ojos, pero también existe un ahora que consiste en las relaciones a distancia. Entro en más detalle en la segunda dimensión del ahora a continuación.

La salida

En mi opinión, el único camino es siempre es el camino que guía tu luz interior. Yo mismo me he liberado, en primer lugar, a través de vaciar mi cuerpo de energías pesadas y, en segundo lugar, a través de la purificación de las conocidas relaciones ególatras a distancia que hemos citado arriba. Si todos los egos se desvanecieran, no se necesitaría el segundo paso: todo el mundo trabajaría para sí: la humanidad se transformaría. El mundo sin la humanidad

—las plantas, los animales— no necesitan ninguna transformación, porque funciona por naturaleza.

El motivo principal de por qué muchas personas vienen a nuestra escuela de energía es que, en ella, aprenden un proceso que en algún momento les trae automáticamente la permanente autolimpieza de energías pesadas: ¡el “no pensar!”

¡La 2ª dimensión del ahora! ¿Por qué muchos maestros espirituales hablan del momento presente, de la fuerza del ahora?

Los maestros de nuestro tiempo que están involucrados con la “fuerza del ahora”, muestran en primer lugar, que se han alejado de los conceptos de profesor, pues los conceptos implican distancia con el ahora, y el presente no conoce ni el pasado ni el futuro. Estos maestros se ocupan del ahora, ya que el ahora “es”, pues todo es lo que es ahora. Es difícil de argumentar en contra del ahora. Esto en primer lugar.

Muestran también que la fuerza está justo en el ahora, para saber que el ahora tiene que ver con lo que sucede en nuestra mente. Allí radica un gran poder del conocimiento, pero no la iluminación. ¿Por qué no?

Una vez más, parece que falta algo. ¿Por qué me sentía a veces bien y a veces mal, a pesar de que me sentía libre y en orden? ¿Por qué me sorprendían sentimientos espontáneos como tristeza, ira, miedo, aunque no hubiera razón aparente en el “ahora” más inmediato? Aun sabiendo eso, no podía cambiar estos sentimientos.

¡La increíble 2ª dimensión del ahora!

La razón es un tipo de segunda dimensión del “ahora”. Como he explicado anteriormente, otros cuerpos y personas pueden causar distorsiones en el cuerpo de otras y, en consecuencia, provocarles una pérdida de energía, aun desde la distancia. Tengo que admitir que suena raro, pero es verdad.

El cómo te ven los otros o que imagen tienen de ti, puede provocarte sentimiento de no estar a la altura. De ahí vienen, yo lo he vivido, la mayoría de sentimientos de ansiedad, miedo y rabia. La mayoría de adultos que aún visitan a sus padres sienten rabietas después de un cierto tiempo por este motivo: los padres no ven a un adulto, sino a un niño, y esta imagen de niño

irreal distorsiona el cuerpo del adulto, y este se enfada. Además, todo eso ocurre igual aunque haya distancia: no son pocas las personas que tienen esos ataques de rabia cuando hablan con su padre/madre por teléfono aunque sean 2 segundos. Así de accesible resulta tu cuerpo para otros recipientes.

Otro ejemplo: Cuando estás cenando y tu pareja espera enfadada a que la llames a 500 km de distancia, ¡lo notas! Muchos dicen que son calambres que produce la comida, pero se equivocan, en la mayoría de los casos se debe a la 2ª dimensión del ahora; alguien estaba en tu cuerpo.

Casi ninguno de los maestros espirituales actuales se ocupan de la 2ª dimensión del ahora, pero algunos preparadores trabajan con esta el invisible aunque muy estresante mundo de las relaciones. La mayoría de la gente del presente es reemplazada por substitutos “en el ahora”. Por ejemplo, estudiantes extranjeros de pronto utilizan las palabras de sus, de su familia en la 2ª dimensión del ahora. No puede haber prueba más grande de la existencia de la 2ª dimensión del ahora. Aún cuando tu padre, madre o pareja no están allí en el ahora real, su cuerpo tiene un efecto sobre el tuyo. Así que cuando otros te “ven”, cambias. El cambio puede traerte la fuerza, o también deprimirte mucho. Para el intelecto increíble, todos estamos concentrados en la 1ª dimensión del ahora: en lo que “realmente” vemos, olemos, degustamos. No sé cómo fue tu educación, pero en mi entorno se estaba seguro de que los niños no se enteraban de nada cuando los adultos simplemente cerraban la puerta con llave.

Pronuncia la siguiente frase: “Cuando otras personas te dejan ir y, con ello, también a tu cuerpo, eres libre al fin”.

El modelo de “vesseling” es extraordinariamente fácil y, probablemente, por eso es tan difícil de conseguir.

¿Energía oscura?

Yo mismo respecto todas las opiniones, tendencias, tendencias opuestas, religiones, lo que sea. Pues de lo que hablo, trata básicamente de pura física: todo cuerpo frío busca un cuerpo caliente: uno compensa al otro y viceversa.

El hecho de que el observado cambia gracias al observador no es nada nuevo, sino que es una de los conocimientos centrales de la física cuántica, que actualmente no son pocos los que lo aprovechan en la rama espiritual.

El observado cambia a través del observador.  “Hay que incluir al observador en el experimento, ya que él cambia definitivamente el resultado del experimento mediando el rumbo exacto de una partícula”. Esta frase es muy interesante.

Piensa en esta frase. ¿Qué pasa con tu cuerpo cuando estás con una persona que te hace sentir menos de lo que eres? ¿Qué sientes cuando estás con otras personas, que te ven (físicamente) como un niño adulto? ¿Qué sientes cuando estás con personas que quieren ser grandes, fortalecen su propia identidad haciendo que tu te sientas más pequeño?

La historia nos muestra muchos ejemplos de estas personas. Energía oscura. Aunque también hubo revolucionarios que se dieron contra y estaban en contra. Por suerte.

Desde mi punto de vista y experiencia, creo que casi todas las dificultades que tienen las personas provienen de esas relaciones dañinas (y dominantes).

Fumar, beber y comer no tienen tanta fuerza para destrozar el cuerpo humano, según mi experiencia, como la tiene la segunda dimensión del ahora: Como te ven otros recipientes y cómo eso distorsiona el tuyo.

 La sesión de Vesseling mediante un vidente de energía

“El observado cambia gracias al observador”

Déjame comentar una sesión de Vesseling con uno/una que la haya experimentado (practitioner):

La sesión de vesseling dura aproximadamente una hora y en ella están el cliente y el practitioner de vesseling, incluye una charla preliminar y una (incluida en el tiempo de la sesión) corta pero intensa charla posterior.

En la charla preliminar, el cliente formula el tema oralmente. El tema es la energía pesada en el recipiente; es decir, en el ahora “real” de la sesión, el cliente se identifica con la pesantez que vive (con el tema). Ahora bien, el tema es algo que sale del cuerpo del cliente, y puede desaparecer durante la sesión de vesseling en la habitación del silencio. Cuanto mayor sea la habitación del silencio (“silencio” en el sentido de “no evaluación, ¡sin pensar!” y el cariño en ella, más grande es la oportunidad de que la “energía interior” del cliente desaparezca justo en ese momento.

¿Por qué se pierde la energía pesada en la sala? Porque la sala no es pesada, sino ligera. Porque la sala no opone resistencia. Porque el observador (el vidente de energía) no está en condición ególatra mientras está en la sesión. Porque el observador no reduce el cliente a una “imagen”, no lo hace sentir poca cosa.

 En el marco de una sesión de vesseling cariñosa, el vehículo del cliente puede crecer por primera vez, y sentirse fuerte sin ser etiquetado por ello. Lo que experimenta el cliente es puramente físico y liberador. Esta liberación se convertirá en un sentimiento de amor, de acción.

Con eso se aliviaría la pesantez en la 1ª dimensión del ahora, los niveles interiores del cliente.

Tras este rato energético de la sesión de vesseling, se realiza una charla posterior. El vidente de energía habla con el cliente sobre las imágenes vistas en la sesión de vesseling.

¿Que son esas imágenes? Representan la conexión con la 2ª dimensión del ahora. En ellas, el cliente consigue las imágenes que le producen energía, y es igual dónde se encuentren del mundo. A veces los clientes dicen: “todo esto es cierto, qué locura”.

Estas imágenes son liberadas durante la sesión de vesseling por el cuerpo del cliente y, con ellas, las energías pesadas. El cliente se siente mejor, pero, naturalmente, eso de lo que no se ha liberado es de la realidad en la que el cliente vive. Pocos clientes logran llevar a toda la familia (madre, padre, pareja, etc.) a una sesión de vesseling, cosa que sería genial, por supuesto. Si todos se pusieran de acuerdo en venir a una sesión, cambiarían todas las relaciones entre ellos. El cliente, tras liberarse en una sesión, no volvería a un ambiente donde hay relaciones no liberadas. Se sentiría libre y, por lo tanto, querido. Duradero. Para siempre. El estado ideal de una humanidad sin ego.

¡GedankenLos! (¡sin pensar!) ´nLight: (Seminarios introductivos y de varios días)

Hay dos métodos para lograr la purificación del campo de energía. El primero de ellos consiste en la valiosa ayuda de fuera, las sesiones descritas anteriormente, durante las cuales un/una practitioner de vesseling derrumba tus bloqueos. Sin embargo, hay otro método: el aprendizaje y la práctica del

¡GedankenLos!” (¡Sin pensar!) ’nLight. “De hecho, la veritable belleza proviene de ti”. La enseñanza “‘nLight” es un método fantástico.

Cuando tu cuerpo está relajado, ¡también tiene que notarse en el exterior! A veces, los nombres de los seminarios suenan más claros en inglés: “Light/Enlightment” viene de “luz”, de “luminosidad”, y cuando se aprende a activarla otra vez en el cuerpo, abre de golpe la verdadera puerta de la satisfacción interior y el espacio y: se aprende de dentro hacia afuera a distinguirse de forma natural, ¡sin tener nada que ver con esas discusiones o pensamientos! Este seminario es solo un viaje, una verdadera aventura en los mundos de la satisfacción interior.

La falta de diferenciación de nuestro mundo exterior con sus múltiples relaciones y exigencias, ¡es la razón principal del malestar!”

La disolución de este malestar mediante ‘nLight tiene efectos muy positivos y aliviadores para el cuerpo, el aspecto, las relaciones, la satisfacción interior, la fortuna, las palabras que escogemos a la hora de comunicarnos, y, sobre todo, para las cosas que nos atraen de las personas. Es un maravilloso proceso energético que el/la participante espera actualmente.

http://www.martin-brune.com/vesseling-practitioner/

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