SERGIO MARTÍNEZ POSE, Mis días en India.

sergio pincha mayurasanaSoy psicólogo e profesión, Creé mi propio sistema de terapia basado en práctica del yoga Nidra obteniendo buenos resultados en sesiones terapéuticas con diferentes clientes. Comienzo a practicar yoga en mi tierra natal Comienzo a practicar Yoga en mi tierra natal y durante 2 años practico Ashtanga Vinyasa Yoga, además de una formación de tres años de Yoga Integral en la escuela « Soaham » de Navarra.

Finalmente, encuentro a mi Maestro, Acharya Venkatesha, en Mysore a finales del año 2002 y continúo con él hasta el día de hoy. Me siento un ser privilegiado por todo lo que he recibido de su mano; con la fortuna de haber podido practicar diariamente en los 7 años en que he estado viviendo en Mysore, con mi familia.,Enseño regularmente en España además de hacerlo en India tanto en Mysore durante los años vividos allí, como en una institución fundada por el conocido Maestro Sri M, en Andhra Pradesh en el año 2013, así como en Auroville en el momento presente. Guío grupos de viaje espritual con nuestro proyecto, ViajesOmIndia, desde el año 2006.

Me instalo junto con mi hijo, Luca, y mi mujer, Marina, en Auroville en agosto de 2014, donde continúo con la enseñanza del yoga además de hacer trabajo voluntario en una granja ecológica de la comunidad.

sergio ekapada kapotasanasergio urdhva kukuttasana

MIS DIAS EN INDIA

En el año 2002 me embarqué, (por no decir “me volé”, ya que esa fue la sensación al pisar el suelo, por vez primera, de la antigua Madrás, hoy conocida como Chennai), junto con mi familia en un viaje que se había gestado en nuestros corazones desde el nacimiento de nuestro hijo. Cerramos las puertas de nuestra vida hasta ese momento, nos armamos de valor y salimos al encuentro del Yoga en la India.

En febrero de 2016 habrán pasado exactamente 14 años de ese primer encuentro con el país que nos enamoró. Es ahí cuando mi viaje llegará a su fin. Han pasado muchas cosas; algunas tristes otras alegres, algunas mundanas y otras extraordinarias, algunas normales y otras rozando la ciencia ficción.

En todos esos años, he sentido la humedad, el polvo y la polución que como un mejunje de especias forman como una segunda piel; he sentido el picotazo constante del mosquito que te acaba sacando de quicio, el olor de la putrefacción en los calores más tropicales que alimenta la nausea, el calor que seca hasta la sangre de las venas y la lluvia que arrastra toda la suciedad que la ignorancia amontona en los rincones de este país.

Aún con todo eso, La India ha siempre estado ligada para mí a lo sagrado, a la búsqueda y al encuentro, al cariño de las gentes que te abren sus corazones cuando tú abres el tuyo y participas de su cultura.

Mi vida se ha transformado día a día, año tras año a través del celo y dedicación a la práctica del yoga. Horas de encuentro con el cuerpo, la respiración, el pensamiento; encuentros con el pasado luchando por tirar de ti hacia lo conocido y confortable de lo vivido, encuentros con el presente que me abría sus manos en el silencio entre cada aliento y, encuentros con el futuro, que por momentos se manifiesta y me susurra los pasos a dar.

A mi recuerdo vienen Maestros que bendicen desde la distancia en su escenario preparado para la ocasión, a otros en la cercanía del abrazo, a aquellos con la palabra sabia que penetra hasta las entrañas, a otros que sin decir nada te lo contaban todo. He tocado pies, como dicta su cultura, con humildad y apretado manos con firmeza. He intercambiado miradas que conectaban almas que parecían conocerse de antaño.

He conocido también yogis de lo cotidiano que pasan desapercibidos a las masas que sólo ven aquellos que llaman la atención por sus atuendos coloristas y marcas en la frente.

Y por encima de todo, he tenido la suerte de encontrar un Maestro que me enseñó con el ejemplo, que me mostró que lo más importante es no cejar en el empeño en alcanzar aquello que te has propuesto por muy elevado que parezca la meta, eso sí, siempre desde la paciencia y la actitud del que hace sin esperar nada a cambio. Que todo llega, no cuando uno quiere, sino cuando el momento es el adecuado.

Se me hace difícil pensar que se cierra un ciclo de vida, pero siento que se abre otro muy bello aunque incierto, el reencuentro con lo que forma parte de mi como raíz.

La mirada se vislumbra distinta ahora. No hay rechazo ya a una cultura que aunque propia la sentía como ajena hace años, cuando decidimos partir. Hoy, el ánimo es el de retornar y ofrecer humildemente lo que he podido recoger en estos años de siembra. La misión es entregarlo a quienes en un gesto abran sus manos y corazones para recogerlo.

Om shanti

Sergio Martínez Pose

omindiayoga@gmail.com

www.omindiayoga.com

sergio hanumanasana

PROXIMOS SEMINARIOS DE YOGA EN ESPAÑA

MADRID – “Hatha yoga tradicional” en SURIA KUNDALINI YOGA jueves 26 de noviembre.

BARCELONA – “Hatha yoga tradicional” en GLAUM IOGA sábado 28 y domingo 29 de noviembre.

2 Comments

on “SERGIO MARTÍNEZ POSE, Mis días en India.
2 Comments on “SERGIO MARTÍNEZ POSE, Mis días en India.
  1. Hola!! Llevo años pensando en viajar a la India, y la verdad estoy decidida para ir con mi marido, me dieron estas referencias pq me dijeron q organizáis viajes y me gustaría q me informaseis, un saludo.

    • Hola buenos días esto es una revista cultural, en la que no organizamos viajes, te podría decir que buscaras a Sergio y hablarás con él, es la única información que te podemos dar. un saludo

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